viernes, diciembre 31, 2004

DOS CIELOS

Clausuro el portalon del año viejo
pero queda una timida rendija
por donde miran, tiernos y del sur,
los ojos blancos de mis muertos
con sus revelaciones que no cesan
y que presumo no van a cesar.
Crisis, cartas, latidos, inocencias
intentan deslizarse al año virgen
pero hay otras y otros
que prefieren quedarse
insomnes en su sabana
bajo un cielo ya antiguo.
Sé que el sol es el mismo
que la llivia y los hongos
son los mismos
pero el futuro es otro
más compulsivo y arduo
con épocas que estan
aún por invertarse.
No obstante en la rendija
inútil del pasado
hay árboles maltrechos
infancias distraidas
mares verdes y naufragos
pájaros que desmienten el olvido
y otro cielo sin nubes
a punto de entreabrirse.
Quisiera estar a solas
en ese parque añoso de tristezas
que conozco cantero por cantero
pero cada lugar tiene su tiempo
cada tiempo su marca
cada desolacion su maravilla.
Tengo el futuro a mis espaldas
alevoso y falaz, incalculable,
lo oscuro venidero me persigue
con su propuesta de cenizas
y su cielo velado, el de costumbre.
MARIO BENEDETTI

jueves, diciembre 30, 2004

ESE PEQUEÑO INSTANTE

Cena de fin de año con los amigos mas cercanos, viendo como hemos cambiado tanto, recordando esos pequeños instantes que nos han unido y las grandes diferencias que ahora no han distanciado. Los conozco desde hace 7 años y no somos ni un poco lo que eramos en ese entonces, todos trabajan, uno se caso y esta a punto de ser papá, otro con su novia pensando en vivir juntos, amiga con novio nuevo que parece ser el definitivo, un amigo que dejo todos los vicios incluido el sexo, otro mas que tiene su propio despacho, ¿que diablos paso con todos nosotros?, extraño esos dias de absoluta hueva o las entregas interminables donde no dormiamos por dias enteros y sus excusas para descansar, las fiestas y las borracheras por cualquier evento ficticio, la comida en la facultad, los apodos a los maestros, en fin todos esos pequeños detalles que hicieron de mi estancia en la escuela una de las etapas mas felices e inolvidables de mi vida y si pudiera cambiar algo, seria unicamente ese pequeño instante en que cada quien ha tomado su propio camino.

lunes, diciembre 13, 2004

¿LLEGARAS?

Tal vez mañana al despertar
Respire tu presencia, tal vez no llegaras
No importa el tiempo, puedo esperar
Y un día ante mis ojos, un día llegaras
Me abrazare de ti y al final perdidos en lo eterno
Podré vivir en ti más allá
De lo que nunca imagine

Me llevaras volando para descansar si estoy cansado
Llegaras para decirme que todo esta bien
Caminaras la madrugada que lleva hasta mis ojos
Deslizándote en el viento un día llegaras
Llegaras

Tal vez un día pueda sentir
La sangre de tu alma corriendo sobre mi
Me abrazare de ti y al final perdidos en lo eterno
Podré vivir en ti más allá
De lo que nunca imagine

Me llevaras volando para descansar si estoy cansado
Llegaras para decirme que todo esta bien
Caminaras la madrugada que lleva hasta mis ojos
Deslizándote en el viento un día llegaras
Llegaras

viernes, diciembre 10, 2004

CUMPLEAÑOS No.25

Cada año que pasa, el 11 de Diciembre se va conviertiendo en una fecha menos y menos importante para mi, si mi cumpleaños, la fecha que hace quince años me causaba la euforia mas grande que he sentido, tener diez años y esperar esa fecha contando cada dia, cada minuto, cada segundo, esperando ser un poco mas grande, ahora en cambio solo resulta un dolor de cabeza porque empiezo a valorar lo que he hecho en todo el año y veo como la vida se me va en un suspiro, veo como todo cambia de manera muy estrepitosa que apenas si logro distinguir la persona en la que me estoy convirtiendo, veo que la mayor parte de mis propositos y metas siguen sin cumplirse.
Extraño esa edad en la que mi mayor ilusion era romper mi piñata y abrir mis regalos al siguiente dia, esa edad en la que nada podia preocuparme y cuya unica tristeza la provocaba el hecho de que no estuviera mi caricatura favorita por algun partido de fut-bol, cuando jugaba con mi hermano a descubrir tesoros, cuando me enloquecia pisar las hojas secas en otoño, cuando no temia regalar una sonrisa, cuando el dinero solo servia para comprar dulces, cuando una herida sanaba en un par de segundos, cuando no temia a la vida y el hecho de crecer y madurar.