Momentos difíciles atravesaban mi vida y era difícil saber que sentía y quería, sin embargo jamás te fuiste, jamás desististe, me diste tu hombro para llorar, para contarte mis más absurdas penas, soportaste demasiado.
La edad era el mayor problema para mi, pero ahora que estas lejos lo analizo y no he conocido a nadie que me quiera como tu.
Tal vez nos encontremos en alguna ciudad perdida en España en Francia o quizás en Florencia, y te diga lo mucho que siento el no haberte querido tanto como tú me quisiste y que lamento el haber hecho cosas que te pudieran haber lastimado. Pero creeme cuando digo que encontré a un ángel y eras tú.
