Casualidad, esa es la palabra que te define, nuestros caminos son muy distintos pero algo ajeno a nosotros siempre provoca los mas agradables encuentros. Conocerte fue un placer, pero entenderte jamás fue sencillo, tu mirada me penetra tan profundo que haz provocado cosas que nadie mas ha podido provocarme. Tu perspicacia siempre ha sido algo que admiro, ¿como lograste un dialogo físico que jamás he repetido con nadie mas? Lo mejor de este recuerdo: Tu despido, navidad, mi casa, una noche estrellada, tus perfectas manos y un tierno abrazo de navidad.
El despertar de la lucidez puede no suceder nunca, pero cuando llega, si llega, no hay modo de evitarlo. Y cuando llega, se queda para siempre. Se entiende, aunque no se lo quiera aceptar, que la vida nace con la muerte adosada, que la vida y la muerte no son consecutivas, sino simultáneas e inseparables. Si uno puede conservar la cordura y cumplir con normas y rutinas en las que no cree es porque la lucidez nos hace ver que la vida es tan banal que no se puede vivir como una tragedia.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario