Una familia como cualquier otra, los hermanos compañeros de toda tu vida, todos ellos maduran, se casan con buenas o malas personas, bajo buenas o malas decisiones; tus padres forjadores de tu vida, de un futuro material.
Llega el momento de repartir lo que “te toca” ¿según quien?. Las parejas de los hermanos tratan de asirse a algo que no les corresponde pelear, ¿Quién les pidió su opinión? ¿Quién les da el derecho de ponerlos en contra de su propia sangre?, unos cuantos metros de tierra, joyas, dinero, todo ellos bienes materiales, los hacen librar las peores batallas contra aquellos que nombraban hermanos. Los padres siguen de espectadores viendo en 24 tomas por segundo una cruenta batalla donde nadie gana, donde nadie pierde porque al final de cuentas todos vamos al mismo camino, uno del que nadie puede librarse y nadie sabe cuando le llegara, la muerte, y esa si que empareja las cosas porque al final del camino todos nos vamos como llegamos, desnudos.
En el fondo son las relaciones con las personas lo que da sentido a la vida.
Karl Wilhelm Von Humboldt (1767-1835) Político prusiano.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario